Espirituosos sin alcohol

La nueva categoría de 'bienestar' que se impone

Bebidas NoLo

Frente a unos consumidores que convierten la sobriedad en un verdadero estilo de vida, la categoría de bebidas sin alcohol o de baja graduación se ha reinventado para captar una demanda en pleno auge.
El objetivo: cuidar la salud velando por un consumo más responsable.

LA PROMESA DE UNA CATEGORÍA

EN PLENO AUGE

Consideradas durante mucho tiempo como alternativas marginales, las bebidas NoLo (No/Low Alcohol) se imponen hoy como una de las evoluciones más destacadas del mercado. Impulsada por una nueva generación de consumidores atentos a su bienestar, esta categoría está redefiniendo los códigos tradicionales de consumo.

Las expectativas evolucionan: ahora se trata de ofrecer experiencias de degustación completas, reduciendo al mismo tiempo el contenido de alcohol. A lo largo de los años, la oferta se ha desarrollado considerablemente. Inicialmente centrada en los destilados botánicos, hoy se extiende a una gran diversidad de creaciones: alternativas a los alcoholes tradicionales, aperitivos, cócteles listos para beber o vinos desalcoholizados.

Las bebidas NoLo abren un nuevo territorio de expresión para las marcas y ofrecen la posibilidad a los consumidores de compartir un momento de convivencia sin sentirse nunca 'excluidos'.

"BEBER MENOS, PERO MEJOR"

La generación de los Millennials ha desempeñado, sin duda, un papel preponderante en el surgimiento de esta tendencia. Con las bebidas «No/Lo», reafirman su búsqueda de singularidad, al tiempo que reflejan una fuerte sensibilidad hacia los temas de salud y ética.

La búsqueda del bienestar personal sigue siendo un importante factor de compra, especialmente en los mercados maduros. Esta tendencia ha favorecido la aparición de alternativas sin alcohol, que forman parte de una práctica ya muy extendida: el «zebra striping». Este comportamiento consiste en alternar, en una misma ocasión, bebidas alcohólicas —un cóctel seguido de un mocktail, una cerveza y luego una alternativa sin alcohol—, creando así un ritmo de consumo más equilibrado, a imagen de las rayas de una cebra. Ahora, los consumidores dan prioridad a la experiencia, el sentido y la calidad frente a la cantidad.

A esta dinámica se añade una fuerte tendencia hacia la premiumización. El público busca productos sofisticados, aunque ello implique reducir su frecuencia de consumo para permitirse lo mejor.



El mercado NoLo en cifras

Una adopción masiva: El atractivo por las bebidas sin alcohol se acelera. Entre 2022 y 2024, el segmento del «0.0 %» sedujo a 61 millones de nuevos adeptos, frente a los 38 millones de las bebidas de baja graduación (en diez mercados clave que incluyen Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Francia, Japón y Brasil).*

Sólidas previsiones de crecimiento: La dinámica está aquí para quedarse. Se espera que el mercado de bebidas sin alcohol crezca más de 4.000 millones de dólares de aquí a 2028, registrando una tasa de crecimiento anual compuesto (TCAC) estimada del 7 % durante el periodo 2023-2028.

Una tendencia internacionalmente consolidada: Europa lidera el camino. El 45 % de los consumidores británicos y el 33 % de los franceses declaran haber consumido ya bebidas NoLo, frente al 22 % de los estadounidenses.**

El ranking de categorías: La oferta NoLo abarca múltiples universos con diversos niveles de penetración. La cerveza domina ampliamente (60 %), seguida de los cócteles (39 %), los destilados (27 %), los vinos (24 %) y los espumosos (18 %).

*Fuentes: *Drinks International *Sowine / Dynata, barómetro 2026

Más allá de las burbujas: la oferta de vinos sin alcohol se reinventa

La innovación es el verdadero motor de esta expansión. Para responder a las expectativas de los consumidores, los productores desafían los límites y desarrollan nuevos estilos, aplicando su saber hacer tanto en vinos tranquilos como en espumosos.

Uno de los avances más destacados reside en el uso de ingredientes naturales —como infusiones de plantas, tés o hierbas aromáticas— para dotar de mayor complejidad a los perfiles aromáticos. Este enfoque botánico es especialmente valioso para los vinos blancos y los espumosos sin alcohol, que naturalmente tienden a perder cuerpo y acidez durante el proceso de desalcoholización.

Esta transformación se enmarca, sobre todo, en una voluntad de complementariedad, ofreciendo una nueva libertad en lugar de una alternativa restrictiva. El vino sin alcohol se convierte en una opción elegante para variar los placeres, permitiendo saborear el momento sin sacrificar la vitalidad.

No se trata de reemplazar, sino de ampliar los horizontes de la mesa situando la finura del gusto en el centro de la experiencia. Esta evolución consagra una convivencia plural e inclusiva, donde el compartir sigue siendo la única prioridad, sin importar la graduación.

El estuche del No/Lo: La respuesta a medida de Saverglass

Para acompañar esta dinámica, Saverglass ha desarrollado una línea de frascos diseñada para realzar el segmento NoLo. El diseño es decididamente depurado y minimalista para las alternativas a los destilados, mientras que la cristalería oscila entre un clasicismo reconfortante y una audacia asumida para vestir a los vinos desalcoholizados.

Descubra cómo la tendencia NoLo cobra vida a través de esta selección de vinos y destilados, realzada por la elegancia y la excelencia vidriera de Saverglass.