Vidriero en Saverglass
Los vidrieros del Grupo se enorgullecen de la experiencia transmitida de generación en generación. Expresan su creatividad a través de espectaculares licoreras y botellas que asocian maestría, calidad y pureza del vidrio de Saverglass.

Vidriero: una identidad fuerte

 

Situado en Francia, no muy lejos de París, Feuquières brilla en el mundo entero desde hace más de un siglo gracias a la transmisión de un conocimiento único, el de los maestros vidrieros.

Hoy en día, los vidrieros del Grupo Saverglass viven esta pasión y este amor por el vidrio en las fábricas francesas de Feuquières, El Havre y Arques, pero también a nivel internacional, en Ras al-Khaimah (Dubái), Acatlán (México) o Ghlin (Bélgica).

Ellos cultivan una identidad fuerte y reivindican con orgullo los conocimientos transmitidos de generación en generación, en consonancia con los avances tecnológicos. Expresan su experticia y creatividad a través de botellas y frascos, por lo general, espectaculares. 

El vidrio:
puro e infinitamente reciclable

Con la potencia del fuego, la extrema pureza de la arena, la experiencia en el manejo del vidrio —basada sobre más de un siglo de experiencia—, nace y resplandece la belleza del vidrio.

En Saverglass, el vidrio está hecho, en un 95 %, de arena de alta pureza, sosa y cal. El 5 % restante, el más decisivo, afecta las propiedades mecánicas, químicas y ópticas del vidrio y modifica las cualidades de fusión y refinado. 

El vidrio es también un material ecológico por excelencia. Es el único material de envasado que es 100 % —e infinitamente— reciclable.
 

El vidrio:
una mezcla «sabia»

Todos los elementos que componen el vidrio se encuentran en una proporción meditada. Se trasladan en una cinta transportadora a las mezcladoras para obtener una mezcla homogénea, a la que se le añaden los residuos de vidrio de la producción. El vidrio reciclado permite ahorrar energía y materias primas.

A continuación, la mezcla se deposita en el baño dentro del horno. La temperatura de fusión de 1500 °C permite que los diferentes elementos se fundan y se combinen, al punto de convertirse en una pasta homogénea. Finalmente, la mezcla en ebullición se transporta a través de canales de distribución denominados «feeders» o alimentadores.
 

Un mélange « savant »

La magia de la transformación:
control y calidad óptimos

A continuación, los alimentadores forman una gota de vidrio fundido perfectamente calibrada en forma y peso. Según el tipo de producción, esta gota varía de 88 g, para una miniatura de 5 cl, a 5 kg para un Matusalén. Posteriormente, recibe un corte limpio para alimentar una máquina de moldeado IS. 

El moldeado consiste en:

  • Dar forma a una gota, de acuerdo con unas especificaciones funcionales y un diseño preciso, mediante el moldeo con un punzón metálico con aire comprimido. 
  • Crear una pieza de vidrio hueca. 

El proceso se desarrolla en dos etapas: 

  • La gota fundida se transforma —al soplar o presionar—, en la forma intermedia, incluida la boquilla final. 
  • Luego, este esbozo se transfiere a un molde de acabado que, soplando aire comprimido, da la forma final a la botella o a la licorera. 

La fabricación automática garantiza, en la actualidad, un nivel de calidad óptimo y regular. 

La magie de la transformation

La garantía de productos
fiables y estéticos

Para garantizar la solidez de los productos, se aplica un tratamiento en caliente. Las botellas se recuecen a 560 °C de forma homogénea, con el fin de anular todas las tensiones en el vidrio. A continuación, se enfrían gradualmente en el arco de recocido (donde la temperatura de salida es de 150 °C). El tiempo necesario en el arco de recocido varía de 1h 30 min a 4 h 00 min, según las velocidades de fabricación y el peso de los artículos. 

A la salida, las botellas reciben un tratamiento en frío, complementario al tratamiento en caliente. ¿Su objetivo? Aumentar el coeficiente de deslizamiento del vidrio, reduciendo así la posibilidad de que se produzcan rayaduras y facilitar su transporte en cintas transportadoras y líneas de embotellado. 

Fiabilité et esthétique

Control de calidad estricto
garantizar la comodidad del usuario

Todos los artículos se supervisan uno a uno. Saverglass examina cada parámetro utilizando dispositivos de control automático y visual para verificar el diámetro de entrada, las dimensiones de la botella, su espesor y detectar cualquier defecto de apariencia y material quebradizo. 

La carta de calidad de Saverglass se aplica en todas las fábricas del Grupo con el mismo grado de exigencia en todos los productos. 
Las múltiples operaciones de control garantizan una seguridad en la utilización, tanto para el embotellador como para el consumidor final. 

Qualité

Vídeo
El proceso de fabricación del vidrio en Saverglass